Edificando el templo

¿Te has preguntado?

¿Por qué no prospero? ¿por qué siento que no avanzo en la vida? Trabajo, trabajo y no veo cambios en mi vida. Te dices “todo me va mal en la vida”, “soy un saco lleno de problemas” y  terminas diciendo “soy el patito feo de la familia”

Siendo sincero, yo me lo he preguntado varias veces y tal vez te encuentras así en este momento, buscando la respuesta al ¿por qué mi vida no cambia para bien?, te preguntas ¿qué puedo hacer para salir de este ciclo de continuo error?, una y otra vez cometiendo los mismos errores y con ganas de cambiar la realidad.

Gracias al Padre, leyendo la Biblia encontré un pasaje revelador para mi vida y quiero que lo sea para la tuya también. En el libro de Hageo, el Padre utiliza a este profeta para que lleve y exponga un mensaje de exhortación (Exhortación: Incitar a alguien con palabras a que haga o deje de hacer algo) al pueblo para que entre en acción y trabaje para edificar el Templo de Yahweh pues estaban viviendo las consecuencias de no haber cuidado la casa del Padre.

¿Acaso es tiempo de que vosotros, especialmente vosotros, habitéis en casas artesonadas, mientras esta Casa está en ruinas?

Hageo 1:4
Biblia textual 3ra Edición

¿Pero cuáles son las características de no tener "edificada" la casa del Padre?

Hageo lo expuso muy claro.

  1. Trabajas mucho y no prosperas. Hageo 1:6
  2. Sentido de insatisfacción. Hageo 1:7
  3. El dinero no te alcanza. Hageo 1:8
  4. Sequía y falta de producción. Hageo 1:10-11

¿Identificas en tu vida alguno de estos puntos, o tal vez todos? ¿Qué tiene que ver esto conmigo hoy en día?

Tiene mucho, mucho y mucho que ver, estos dos versículos del nuevo testamento lo aclaran.

¿No sabéis que sois santuario de Dios, y el Espíritu de Dios mora en vosotros?

1ra Corintios 3:16

Biblia textual 3ra Edición

Y Moisés, en verdad fue fiel sobre toda la Casa como siervo, para testimonio de las cosas que se habían de decir, pero el Mesías, como Hijo sobre su Casa, la cual casa somos nosotros, si nos aferramos a la confianza y a gloriarnos en la esperanza.

Hebreos 3:5-6

Biblia textual 3ra Edición

El templo pasó de ser una edificación humana, de paredes construidas por manos de hombres a ser un templo viviente, cada uno de nosotros somos ese nuevo templo, esa casa del Padre. Y ahora, ¿qué clase de templo he edificado? Uno con paredes de amargura, pisos de resentimiento, ventanas de mentira, puertas de baja autovaloración, etc, etc. Analicémonos y pensemos que clase de casa he levantado al Padre comparando con las consecuencias que estoy viviendo día a día.

9 Emprendéis mucho, y resulta poco; metéis en la casa, pero Yo lo aviento.° ¿Por qué? Dice YHVH Sebaot: Porque mi Casa está en ruinas, mientras cada uno de vosotros se ocupa de su propia casa. 10 Por eso, por causa de vosotros, los cielos han retenido la lluvia, y la tierra su cosecha.

11 Y he llamado a la sequía sobre la tierra, y sobre los montes, y sobre el trigo, y sobre el mosto, y sobre el aceite, y sobre todo lo que produce la tierra, y sobre el hombre, y sobre el ganado, y sobre todo trabajo de las manos.

Hageo 1:9-11
Biblia textual 3ra Edición

Hageo exhortó al pueblo a edificar (limpiar, reconstruir) la casa del Padre, ahora nosotros somos los exhortados a revisar cómo está el templo, la casa que somos para que habite Él.

¿Y ahora qué debo hacer, cómo edifico la casa del Padre y vivo en bendición?

Contesta estas preguntas, toma papel, lápiz y sinceridad

  1. ¿A qué dedico más tiempo en el día, semana y mes?
  2. ¿Cómo está mi tiempo de lectura de la Biblia?
  3. ¿Cómo está mi tiempo de oración?
  4. ¿Cómo está mi estado de ánimo?
  5. ¿Cómo está mi relación con los demás?
  6. ¿Estoy cuidando de mi salud?
  7. ¿Me estoy capacitando?

Luego de contestar, se honesto y vamos con la acción de transformación, ora y pon en las manos de Yeshú esta lista, díle al Espíritu Santo que transforme tu vida, que transforme tu realidad.

Ponte a edificar una Casa hermosa para el Padre.

En Hageo 1:12 dice que obedecieron y tuvieron temor de YHVH y se pusieron a edificar el templo, hoy dedica tiempo a cuidar de ti que eres Casa del Padre, eres el Templo, es tu responsabilidad mantenerlo limpio, dedícate al estudio de la Palabra, a la oración, sigue cursos que te hagan crecer espiritualmente, cuida de ti cuidando lo que comes, realiza ejercicio, etc, etc.

Deja la frustración y acepta tu responsabilidad, eres el único que decide transformar tu realidad.

Rodrigo Larco

1 comentario en “Edificando el templo”

  1. hola cada momento de clases del diplomado despierto a la realidad de verdades o mentiras no se ni que llamarlos;pero una cosa si tengo bien claro las escrituras no mienten tengo tiempo en mi espiritu que definitivamente hay mucho error doctrinarios basadas en hombres y no en la verdad revelada por esta y mil razones estoy en este diplomado me mostro que no estaba equivocada doy gracias al padre celestial por sus vidas y este ministerio por compartir con nosotros.

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